BLOG DIDÁCTICO DE JUAN CARLOS DONCEL (IES SIERRA DE SAN PEDRO. LA ROCA DE LA SIERRA, BADAJOZ)

Movimientos migratorios en Extremadura entre 1960 y la actualidad


Emigrantes extremeños

Aunque Extremadura ya tuvo en la Edad Moderna y en el siglo XIX una importante emigración, fundamentalmente hacia América, fue en los años el "desarrollismo español" (1959-1975) cuando nuestra Región sufrió una sangría que afectó a casi el 40% de su población. Esta salida masiva tuvo como centros de recepción a los territorios industrializados de España (Madrid, Cataluña, País Vasco) y varios países de Europa Occidental (Alemania, Francia, Suiza).
En este pequeño estudio vamos a utilizar datos que tienen su origen en las investigaciones de Moisés Cayetano para la Fundación Cultura y Estudios de CCOO de Extremadura. Los mapas son de elaboración propia a partir de dichas cifras.
Las cifras son realmente importantes: entre 1961 y 1965 emigraron 88 de cada 1.000 habitantes, y entre 1966 y 1975 lo hicieron 67 de cada 1.000. El proceso emigratorio afectó más a los hombres, especialmente en lo referido a la salida hacia Europa Occidental. Fuera de España marchan sobre todo hombres (76% del total), lo que supone con frecuencia la separación familiar. En el caso de la emigración hacia otras regiones españolas, la relación entre sexos está más equilibrada, ya que no existen impedimentos para que sea toda la familia entera la que se traslade.






Entre 1960 y 1980 emigraron unos 520.000 extremeños, de los cuales un 84,5% tuvo como destino las zonas más desarrolladas del país y sólo un 15,5% se dirigió a Europa Occidental. En España las mayores cifras de recepción de emigrantes extremeños se alcanzaron en Madrid, con cerca de 180.000, Cataluña,  con más de 115.000, y Pais Vasco, con casi 80.000 inmigrantes extremeños. Esta salida masiva no se produjo sólo desde nuestra región, miles de aragoneses, castellanos, gallegos  murcianos siguieron el mismo camino. En general, estos movimientos de población produjeron un cambio en la distribución de la población (ver vídeo de artehistoria), reforzando la tendencia ya existente a aumentar la población de la periferia y reducir la densidad demográfica del interior peninsular, excepción hecha de la provincia de Madrid.
Entre los muchos extremeños que emigraron destaca el cantautor Pablo Guerrero, nacido en Esparragosa de Lares, en la comarca de La Siberia. Precisamente dedicado a los emigrantes que abandonaron Extremadura tiene el cantante una bella canción que aquí enlazo.
En lo referido a Europa, entorno a unos 80.000 extremeños emigraron con destino a varios países del continente. Representaron un 7,36% del total de España, que ascendió a 1.100.000. Estas son cifras oficiales, es probable que las cifras reales fueran superiores, ya que no fueron pocos los que marcharon con visado turístico y luego se instalaron en esos países en busca de trabajo. Los principales destinos de los emigrantes extremeños fueron Alemania (30.203 personas), Suiza (24.998 personas), Francia (21.630 personas) y Holanda (2.822 personas).







A partir de 1973 la situación económica europea cambia drásticamente. La crisis energética produjo una contracción de los flujos migratorio. La mayoría de los países prohibieron la contratación de trabajadores extranjeros. Primero lo hizo Alemania en 1974, poco después le siguieron Gran Bretaña, Países Bajos y Francia (excepto para la vendimia). Suiza se sumó en 1979. A raíz de este cambio de la coyuntura, muchos extremeños comenzaron a regresar, aunque fueron numerosos los que no regresaron a su tierra de origen, sino que lo hicieron hacia otras regiones industrializadas españolas.
Las consecuencias esta larga sangría demográfica fueron evidentes: envejecimiento de la población y ralentización del crecimiento. A pesar de la llegada reciente de población inmigrante, la población extremeña había crecido solo en 30.000 efectivos entre 1981 y 2010 (1.080.000 hab.). En ese mismo periodo España pasó de más de 37 millones a más de 44 millones de habitantes.

Bailes regionales en la Casa de Extremadura en Tarragona

Otra consecuencia de estos flujos migratorios fue el surgimiento en numerosas regiones españolas de  numerosas comunidades extremeñas. Hoy hay 750.000 extremeños que residen otras zonas del país, más de 260.000 residen en Madrid, 175.000 en Cataluña y 75.000 en el País Vasco. Otros territorios con numerosos extremeños son Andalucía (65.000) o Comunidad Valenciana (34.000).

Mujeres inmigrantes norteafricanas en Talayuela (Cáceres)

Desde mediados de los años 90 se produjo un evidente cambio de tendencia, que también podemos constatar a nivel nacional. Extremadura empezó a recibir un importante aporte de población inmigrante, aunque en nuestra región su afluencia ha sido menor y su peso en el total de la población ha tenido menos importancia. En 2015 (datos del INE) había en España 4.729.664 extranjeros (10,1% de la población total), de los cuales 34.092 residían en Extremadura (3,1% de la población total). En nuestra comunidad la población extranjera inmigrante se dedica sobre todo a actividades vinculadas con el sector primario, la construcción y actividades poco cualificadas del sector servicios (hostelería, asistencia a personas mayores, empleadas del hogar).