PIRÁMIDES DE POBLACIÓN Y ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN EN ESPAÑA Y EN EL MUNDO

Pirámide expansiva
Pirámide estacionaria
Pirámide regresiva

La pirámide de población nos permite un estudio detallado de la estructura de la población de un país por sexo y por edad. Podemos distinguir varios tipos:
-Pirámide expansiva o progresiva (base ancha y cúspide estrecha). País subdesarrollado con población joven que presenta altas tasas de natalidad y fecundidad, una esperanza de vida baja y un crecimiento natural alto. Ejemplo: El Salvador.
-Pirámide estacionaria o estable (base más reducida y cúspide ensanchada). País de desarrollo medio y población madura con datos con valores intermedios. Ejemplo: Argentina.
-Pirámide regresiva (base estrecha y cúspide amplia). País desarrollado y población envejecida que presenta bajas tasas de natalidad y fecundidad, una esperanza de vida alta y un crecimiento natural escaso o negativo. Ejemplo: Portugal.

En el siguiente enlace podemos consultar datos para construir dos pirámides de población con un comportamiento demográfico muy diferente.

El ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL(video) será uno de los retos del siglo XXI. El aumento de la población anciana está vinculado al aumento de la esperanza de vida y a la disminución de la fecundidad. A finales de este siglo la población anciana será cada vez mayor y la población activa que deberá sostenerla disminuirá alarmantemente.

                     

Junto a países como Japón, Europa es con creces el continente más envejecido (ver mapa) y la tendencia es que esta situación empeore. Así lo podemos observar en la gráfica inferior. :
























Aunque en la actualidad el proceso de envejecimiento de la población es especialmente grave en las áreas desarrolladas, éste ha comenzado en los países de desarrollo medio e, incluso, en los subdesarrollados. También en esas zonas se está produciendo un descenso de la fecundidad y un incremento de la esperanza de vida. Todo ello conlleva un envejecimiento generalizado, aunque a ritmos diferentes, de la población mundial en su conjunto: en 1950 había un 8% de la población mundial con más de 65 años, en 2009 ascendía al 11%, y se espera que en 2050 alcance un 22% de los efectivos demográficos.

Las causas del  intenso envejecimiento de la población de las áreas desarrolladas, especialmente de Japón y Europa Occidental están en la combinación de un descenso de las tasas de natalidad y fecundidad por un lado, y el aumento de la esperanza media de vida al nacer, que en la mayoría de los países citados supera claramente los 80 años (en el caso femenino alcanza los 85 años). La disminución de la natalidad y la fecundidad está ligada a varios factores como los matrimonios cada vez más tardíos y el incremento de la edad media de la maternidad. La alta esperanza de vida está, por su parte, vinculada a la mejora de las condiciones de vida y de salud, que en los países desarrollados son óptimas.  España es un caso paradigmático, como podemos observar en los siguientes datos (fuente INE):



Existen tres tipos de población dependiendo del peso de los mayores de 65 años en el total: se considera una población joven si tiene menos de un 7% de ancianos, madura si tiene entre 7 y 12% y vieja si tiene más de un 12%. Como podemos observar en estos datos, el envejecimiento de la población española ya era evidente a comienzos de los años 90; hoy es mucho más grave.





De los mapas superiores (años 1991/2000/2008) e inferiores (2015) podemos extraer dos conclusiones:
  • Que el proceso de envejecimiento de la población española es imparable y está alcanzando niveles preocupantes. Podemos observar que en 1991 ninguna comunidad autónoma española tenía más de un 20% de población anciana, mientras que en 2015 esa cifra la superaban seis territorios (Extremadura y La Rioja también están muy cerca de alcanzar esos números).
  • El envejecimiento de la población española no es homogéneo. Su intensidad es mucho mayor en las áreas del norte y centro del país y menor en el sur, donde las tasas de natalidad y fecundidad son más elevadas. Regiones como Castilla-León, Galicia o Asturias tienen en la actualidad casi una cuarta parte de su población ya anciana. Ya en 1991 las regiones del norte presentaban un comportamiento más regresivo (especialmente Castilla-León y Aragón).





En los próximos años (2011-2021) la situación es probable que empeore, aumentando aún más la población envejecida. Así lo podemos observar en estos datos por tramos de edad de la población española en 2011 y 2021 que han sido extraídos del informe sobre la población española entre 2011 y 2021 que ha publicado el INE:



En este gráfico observamos como el proceso de envejecimiento se ha gestado en las últimas décadas y puede alcanzar cifras muy importantes a mediados de siglo XXI, cuando la población mayor de 65 años en nuestro país podría superar un tercio de la los efectivos totales.




También podemos constatar la evolución preocupante de la población española y su progresivo envejecimiento en estos gráficos de pirámides:



En la Pirámide de 1970 se observa la persistencia de valores elevadores en los tramos de edad joven (0-14 años), son los años del baby boom. Por contra no observamos cifras elevadas en la cúspide de la pirámide. Se trataría de una pirámide estable, con un comportamiento demográfico dinámico gracias a los valores relativamente elevados de natalidad y fecundidad y un crecimiento natural suficiente. En la pirámide de 1991 y, sobre todo en la de 2007, se observa ya una reducción de natalidad y fecundidad que comienza a disminuir la población joven, produciéndose a su vez un incremento de la esperanza de vida que permite aumentar significativamente la población anciana, especialmente en el sexo femenino. En estas tres pirámides podemos observar también las consecuencias de la restricción de la natalidad durante la Guerra Civil y la Posguerra. El proceso de envejecimiento se agudizaría en decenios posteriores (ver gráficos los dos últimos gráficos), alcanzándose cifras de población vieja muy preocupantes y de difícil viabilidad.